martes, 7 de julio de 2015

Inesperada

Si muero esta noche 
tal vez busque tu sombra
para dibujarla con mi indice izquierdo.

O te observe en la mañana
cuando tomes tu té
y te persignes al salir de casa.

Si muero en la madrugada
mi fantasma correrá como la luz por los cables
y llegará en forma de timbre a tu teléfono...

¿Hola? ¿Quién llama?
Y mi voz no podrá hablarte
ni me escucharás respirar.

Si me canso y muero en la tarde
ya no podré amarte
pero en las nubes estaré...
Y cuando llueva verás mi pelo
ensortijado que se desparrama.

De vez en cuando te sonreiré
y tu sabrás de mi presencia
cuando el olor a maracuyá
se cuele inesperadamente 
en la funda de tu almohada.

Para Diana de la Fuente
Junio 21 de 2015