en la salida del sol
o cuando la luna te persiga en las noches de verano
esas calientes que te dejan el recuerdo
de tu abrigo olvidado en un vagón.
Que tu corazón te guíe
por caminos en donde pises hojas de otoño
y una sonrisa se dibuje en tus grandes ojos.
Que tu corazón te guíe.
Cuando la pasión disminuya
él te despierta y casi que te grita
...entonces tu amor propio empieza a recorrer nuevos caminos.
Que tu corazón esté siempre
pegado a tu pensamiento
porque ya no debes decir
"tengo razón" sino "tengo corazón".